Cultivando árboles maderables en la Amazonia peruana

Bosque remanente de Polylepis a gran altura cerca de Huancayo, Junín, Perú. Photo: World Agroforestry

Recientemente, investigadores del proyecto FuenteS visitamos la finca del Sr. Ernesto Morón, quien está interesado en producir semillas de varias especies nativas de la Amazonía. Aquí informamos sobre las experiencias y opiniones de Ernesto sobre el cultivo de árboles maderables.

El Sr. Ernesto Morón, parándose en el punto más alto de sus tierras en Alto Yanayacu, en la región de Ucayali, en las tierras bajas de la Amazonía peruana, señala algunos de los árboles que ha plantado a lo largo de los años: la caoba y su pariente cercano, el cedro; la marupa, con sus brillantes hojas compuestas y frutos parecidos a los del olivo; la capirona, de corteza colorida; el shihuahuaco, amado por la industria por su madera pesada y duradera y por los loros, por sus grandes semillas nutritivas, y muchos otros.

Ernesto Morón explica el manejo de sus parcelas agroforestales. Photo: World Agroforestry

Pero la chacra de Ernesto es una excepción: aunque todas las propiedades vecinas tienen árboles o bosques, la mayor parte de la madera de alta calidad ha desaparecido y no ha sido reemplazada.

―Otros por aquí también plantaron al mismo tiempo, cuando el Comité de Reforestación vino con plantones, pero es un sacrificio para el agricultor, ―dijo Ernesto.

― ¿Un sacrificio? ¿Cómo? ―le preguntamos.

Se rió y suavemente dio unas palmaditas en el tronco de un árbol de ishpingo, sobre su cáscara como papel.

―Cuando vinieron me dijeron que el shihuahuaco estaría listo para cortar en 50 años, y eso es demasiado para la mayoría de la gente.

― ¿Pero para usted, no? ―le preguntamos.

―Uno necesita una fuente de ingresos mientras crecen los árboles. Al principio, algunos agrónomos me dijeron que no podría combinarlos ―señala su cacao y sus árboles frutales― con los árboles maderables, pero están creciendo bien. La gente del mercado de Pucallpa viene a comprar mis naranjas y mandarinas. Siempre hay un mercado para el cacao, también.

Ernesto Morón con Róger Pinedo de ICRAF; árboles semilleros de marupa (Simarouba amara) al fondo. Photo: World Agroforestry

Después de casi dos décadas, algunos de los árboles maderables de Ernesto ya podrían ser cosechados, pero él prefiere esperar y no cortarlos antes de que estén en su mejor momento. Ya vende algunas semillas de árboles, y también está buscando otras opciones, como el ecoturismo y el mercado de carbono.

Empezamos a caminar cuesta abajo, hacia un gran árbol de pashaco, que empequeñece a un árbol de caoba de la misma edad.

―La Amazonía es el pulmón del mundo, ―dice él―. Es importante conservarlo, pero nadie ayuda al agricultor.

Más tarde, nos sentamos alrededor de la mesa en una sala a la entrada de su casa, que también sirve como tienda de artículos básicos. Su nuera coloca una generosa jarra de jugo de cocona sobre la mesa mientras que, en un rincón, su nieta juega con una conejita.

Ernesto nos cuenta algo de su historia personal; su llegada a las tierras bajas del Amazonas en 1998 después de huir de la violencia política en Tocache, su ciudad natal, sus luchas para establecerse a cientos de kilómetros de su hogar y familia.

―El problema es la falta de capital, ―dice Ernesto―. Es difícil empezar y difícil prosperar sin capital. Por ejemplo, la larga estación seca aquí afecta la producción de cacao: con el riego podríamos cosechar todo el año.

En el camino de regreso a la ciudad de Pucallpa, reflexionamos que siempre habrá personas como Ernesto, que plantarán y cuidarán de los árboles, independientemente de que todos los beneficios fluyan hacia ellos o no. Pero restaurar el capital natural de la Amazonia requerirá más que los sacrificios de personas con visión de futuro. El mundo debería compartir más la carga.

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Further reading

Agroforestry Seed Sources for Restoration and Genetic Conservation (FuenteS)

Experiencias de restauración y fuentes semilleras en el Bosque Seco Tropical del norte del Perú

 

World Agroforestry (ICRAF) is a centre of science and development excellence that harnesses the benefits of trees for people and the environment. Leveraging the world’s largest repository of agroforestry science and information, we develop knowledge practices, from farmers’ fields to the global sphere, to ensure food security and environmental sustainability. ICRAF is one of the 15 members of the CGIAR, a global research partnership for a food-secure future. We thank all donors who support research in development through their contributions to the CGIAR Fund.

Jonathan Cornelius

Jonathan Cornelius specializes in agroforestry genetic resources, counting more than 25 years of experience in research, education and research management in Latin American and the Pacific. He became regional director for ICRAF Latin America in 2012, coming from James Cook University in Australia, where he led the Agroforestry and Novel Crops Unit. He previously worked for ICRAF as country coordinator in Peru and held positions at CATIE in Costa Rica and the UK Overseas Development Administration (now DFID) in both Honduras and Costa Rica. Born in the United Kingdom, he received his PhD in forest biology and management from the University of Alberta, Canada.

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